La pobreza se ha reducido en bogota
De acuerdo con los resultados del estudio realizado por Bogotá Cómo Vamos y el Programa Nacional de Desarrollo Humano en 2004 el 43,4% de la población de Bogotá es pobre por carencia de ingresos. Sin embargo, sólo se percibe pobre el 31%. Las principales razones por las cuales se considera pobre están relacionadas con las oportunidades de generar ingresos. Adicionalmente, las estimaciones muestran que en Bogotá existen problemas con la alimentación debido a la falta de ingreso, dado que el 12% de los hogares dice haber dejado de consumir alguna de las comidas, lo cual incluye una proporción importante de menores de edad.
Al analizar las condiciones de vida teniendo en cuenta los indicadores de tipo multidimensional se evidenció un logro importante en materia de infraestructura física y condiciones de vida (NBI, ICV e IDH) en la ciudad desde el año 2001. Bogotá cuenta con el ICV más alto del país (por 13 puntos) y los avances en los indicadores estuvieron presentes en todas las zonas de la ciudad de manera notable.
En este marco, una de las principales conclusiones es que Bogotá ha avanzado en proveer servicios públicos domiciliarios e infraestructura. Sin embargo, a pesar de este avance aún el 7,4% de la población se encuentra en pobreza estructural (cerca de 450 mil personas). Igualmente, se halló que al caracterizar la pobreza en la ciudad, el mayor porcentaje de la población considerada pobre lo es por ingresos, más que por condiciones estructurales.
Se pudo establecer que la población pobre en Bogotá, aunque se encuentra en todas las zonas de la ciudad, se concentra principalmente en el Sur-Occidente y Sur-Oriente: Bosa, Tunjuelito, Ciudad Bolívar, Rafael Uribe, Antonio Nariño, Usme y San Cristóbal.
Finalmente, con respecto a los factores que parecen centrales para la reducción de la pobreza, los resultados muestran que es importante resaltar que el empleo y el aumento sostenido de los ingresos de los pobres parece ser clave para avanzar en mejorar la situación. La acumulación de capital humano y el acceso a trabajo remunerado son los factores que explican las diferencias entre zonas. Si se desea reducir la inequidad en la distribución del ingreso estos dos aspectos deben ser una prioridad para la administración distrital.
Retos para la ciudad
En este marco los principales Retos para la Ciudad son el uso de recursos e incentivos para acelerar el crecimiento y por esta vía aumentar los ingresos y mejorar la calidad de vida de los pobres. En otras palabras el incentivo a la generación de ingreso es primordial.
Adicionalmente, es necesaria la óptima combinación de políticas redistributivas. Para garantizar que el resultado del desarrollo favorezca a los pobres, se requiere de un acceso igualitario a activos y una buena focalización de los programas sociales. Ambas son condiciones necesarias para lograr un patrón de crecimiento pro-pobres. Por ello, es importante, ir más allá de los programas de asistencia social, porque estos por sí solos no garantizan que las ganancias del crecimiento favorezcan a los pobres.
Otro reto es el de fortalecer una política clara de Manejo Social del Riesgo para impedir que el peso de coyunturas recesivas caiga desproporcionadamente sobre los más pobres. De esta forma se evita el deterioro de capital humano cuya recuperación se vuelve más lenta y costosa. Así mismo, la vía para mejorar la calidad de vida de los pobres en la ciudad es el acceso a la educación (capital humano), el fomento del capital social (confianza e instituciones) y la mejora de las oportunidades de generar ingreso.
Para finalizar, es importante resaltar la necesidad de un trabajo conjunto entre la Nación, el Distrito, las Entidades Privadas y las Organizaciones Sociales que operan en la ciudad.