Blog: Las discusiones del Concejo sobre la calidad del aire

Publicado por Bogotá Cómo Vamos abril 3, 2019

Interrupciones en las mediciones de la calidad del aire, baja frecuencia de los operativos de control a las fuentes móviles, tala de árboles y construcciones en humedales preocupan a los cabildantes. Algunos piden mantener el pico y placa para el transporte de carga que transita por la calle 13.

Bogotá enfrentó, recientemente, su tercera emergencia ambiental del año por causa de la mala calidad del aire.

Para mitigar dicha contingencia, la Administración Distrital adoptó, entre otras medidas, la ampliación del horario de pico y placa para carros particulares y motocicletas en la ciudad. El denominado ‘Pico y Placa ambiental’ se implementó el 15 de febrero y se repitió el 8 de marzo, ante una nueva alerta de alta contaminación atmosférica.

Las discusiones sobre el manejo de esta coyuntura llegaron al Concejo de Bogotá, donde se han realizado dos debates de control político para examinar los avances en el Plan Decenal de descontaminación y calidad del aire para la capital. En ellos se expusieron algunas cifras que dan cuenta del impacto de la contaminación ambiental en la salud de los bogotanos.

Según el concejal Emel Rojas, la capital tiene la segunda mayor concentración de contaminación del aire del país, solamente superada por el Valle de Aburrá. El material particulado PM10, afirma, es el contaminante que más influye en la mala calidad del aire que respiran los capitalinos y las fuentes móviles (vehículos) son las que más aportan en la contaminación.

Se estima que de cada 100.000 muertes, 17 son por infartos, cáncer de pulmón y problemas cardiovasculares asociados a la mala calidad del aire. Esto –dice el cabildante- tiene un impacto financiero en el sistema de salud que se acerca a los 15 billones de pesos.

Los costos atribuidos a la contaminación del aire por la atención en consulta externa de menores de 5 años, agrega el concejal Pedro Javier Santiesteban, ascienden a los $18.160 millones.Además, se ha comprobado que un aumento de 10 microgramos por metro cúbico en la concentración de PM10 produce un aumento de por lo menos el 8% en el número de consultas por enfermedades respiratorias en niños menores de 14 años, explica la concejal María Fernanda Rojas.

Los mayores niveles de contaminación ambiental se encuentran en el occidente de la ciudad. Puente Aranda, Kennedy y Bosa son las localidades que presentan los más altos niveles de contaminación.

Sin embargo, el Secretario de Ambiente, Francisco Cruz, afirma que la calidad del aire de la capital ha mejorado en los últimos 10 años. De acuerdo con el funcionario, la concentración atmosférica de contaminantes como el dióxido de nitrógeno ha disminuido en un 40%; la del monóxido de carbono, en un 16%; la de material particulado PM10, en un 39%; la de óxido de azufre, en un 74% y la de ozono, en un 24%.

Al respecto, la concejal Rojas reconoció que el promedio de PM10 en el aire viene descendiendo y que esto puede deberse al mejoramiento de la calidad del diésel que produce Ecopetrol. Pero indica que este promedio esconde realidades de localidades muy contaminadas cuando son comparadas con aquellas que tienen zonas rurales y buena cobertura vegetal.

Hoy, agrega el funcionario, Bogotá cuenta con 13 estaciones de monitoreo de calidad del aire, las cuales brindan información 24 horas al día. Este año –afirma- la ciudad contará con 3 estaciones más, ubicadas en Bosa, la zona industrial de Fontibón y la zona industrial de Engativá.

Sin embargo, la concejal Rojas ha denunciado que estas estaciones presentan interrupciones en las mediciones, las cuales coinciden con picos de contaminación; es decir, cuando están subiendo los niveles de material particulado en el aire (PM10) la estación se apaga, por lo tanto, dice, es cuestionable la confiabilidad de dichas mediciones.

De otra parte, preocupa la falta de árboles en la ciudad, un factor de peso que contribuye a la mala calidad del aire, según el concejal Emel Rojas. La capital colombiana apenas tiene un árbol por cada 6 habitantes, mientras que en ciudades como Madrid existen 14 árboles por persona.

Así mismo, los proyectos de construcción que se adelantan en humedales, específicamente en el humedal Tibabuyes, generan preocupación en algunos cabildantes frente a estas alertas ambientales. De acuerdo con la concejal Xinia Navarro, dichos ecosistemas regulan procesos ecológicos esenciales para la vida como los ciclos hidrológicos y de carbono, mejorando la calidad del aire.

 

¿Qué se ha hecho para mejorar la calidad del aire?

Según la gerente de TransMilenio, María Consuelo Araújo, en el Sistema Integrado de Transporte Público se vienen adelantando medidas para mejorar la calidad del aire de Bogotá. Entre ellas se encuentran: Revisión tecno-mecánica vigente de todos los buses articulados y biarticulados; control semestral de mantenimiento; inspecciones aleatorias diarias y reporte de novedades; inspección de flota por fallas y varadas; desincentivos por fallas en operación e inspecciones.

Así mismo, Araújo afirma que con la implementación de la nueva flota troncal de TransMilenio (711 buses de gas natural Euro VI y 672 buses diésel con filtro), se reducirán las emisiones de material particulado en un 95%.

Por su parte, el concejal José David Castellanos reconoce el esfuerzo de la administración al aumentar los controles a la industria y mitigar la contaminación producida por las fábricas. Cuenta que durante 2018 cerraron 27 empresas que no cumplían con estándares de calidad y que no han podido mejorar su tecnología para controlar emisiones de contaminantes al aire.

Sin embargo, expresa su preocupación frente a la baja frecuencia de los operativos de control de las fuentes emisoras móviles de material particulado. Según el concejal, durante el primer semestre de 2018 solo se hicieron 138 revisiones de emisión a los vehículos de transporte intermunicipal, de los cuales solo 21 están inmovilizados. Durante este mismo periodo se hicieron 83 operativos de control a vehículos de carga, de los cuales 12 resultaron inmovilizados.

Frente a las metas del Plan Decenal de Descontaminación del Aire para Bogotá 2011-2020, la concejal Lucía Bastidas recalca que se han cumplido las metas correspondientes al SITP. Entre las metas se encuentran: chatarrizar 5.500 buses (132,4% de cumplimiento), renovar 4.000 buses (129% de cumplimiento), reducir 604 toneladas de material particulado (se han reducido 750 toneladas) y disminuir 567.946 toneladas de CO2 (se estima una reducción de 740.296 toneladas).

En contraste, la concejal Luz Marina Gordillo señaló que este Plan Decenal terminó siendo un decálogo de buenas intenciones donde se estipulaban acciones que no se ejecutaron. Por ejemplo, para el caso de la industria se había previsto un cambio en las fuentes de energía: sustituir el carbón por el gas natural. Para ello, se previeron acciones de apoyo técnico para la industria pero, después de 10 años, este apoyo nunca llegó.

¿Qué sugieren proponen los concejales?

El concejal Emel Rojas propuso que, de la mano del nuevo Plan de Ordenamiento Territorial -POT, se distribuyan las estaciones de monitoreo de calidad del aire para que haya una por localidad. Además, reitera que, con la entrada de la nueva flota de TransMilenio, se deben dejar los controles aleatorios a un lado y se deben hacer controles a todos los buses.

También sugiere mantener el pico y placa para los vehículos de carga en la calle 13, pues son más de 1.200 camiones los que aportan grandes emisiones de PM10 al aire de la ciudad.

Por su parte, la concejal Luz Mireya Camelo considera que es necesario que la Secretaría de Ambiente disponga recursos para medir gases tóxicos en el aire como mercurio, plomo y toxinas emitidas desde chimeneas de hornos crematorios. Camelo advierte que se está incumpliendo la Resolución 225 de 2017 del Ministerio de Ambiente, la cual obliga al distrito a hacer control y seguimiento contra la emisión de estos materiales.

El concejal Diego Devia señala que deben mejorarse los canales de comunicación de la Administración, pues no funciona la página web donde se pueden consultar los informes de contaminantes en el aire de la ciudad.

Por otro lado, el concejal Álvaro Acevedo propone reforzar las campañas de cultura ciudadana en universidades, colegios y barrios a fin de lograr un mejor manejo de los residuos. Además, dice que es urgente pavimentar vías de las zonas populares pues el polvo también genera contaminación ambiental.

En cuanto a implementación de vehículos y taxis eléctricos para mejorar la calidad del aire, el concejal Pedro Javier Santiesteban sugiere que es necesario incluir en el nuevo POT áreas de recarga para estos vehículos eléctricos. Así mismo, insiste en la nueva flota de TransMilenio debe incorporar buses eléctricos.

Todas estas discusiones evidencian un interés del Concejo por los temas ambientales y la calidad del aire. Sus aportes, sin duda, son fundamentales para buscar salidas a la contaminación del ambiente en la ciudad.