Blog: Licitación sobre nueva flota de TransMilenio: Hacia un nuevo esquema y energías limpias

Publicado por Bogotá Cómo Vamos junio 16, 2018

TransMilenio cuenta, actualmente, con 2.006 buses troncales y 7.005 buses zonales que transportan, aproximadamente, 2,6 millones de pasajeros por día. Sin embargo, los buses de las fases I y II utilizan tecnologías Euro 2 y Euro 3, las cuales son consideradas altamente contaminantes. Según varios concejales, la renovación debió haberse hecho hace 8 años.

El Concejo de Bogotá inició en abril pasado el debate sobre la licitación para la renovación de la flota de TransMilenio de las fases I y II.

Para varios concejales es necesaria la renovación porque, en primer lugar, se debió haber realizado hace 8 años y, en segundo lugar, por las constantes fallas que ha presentado. Desde el 2016, y en lo que va corrido del año 2018, según cifras presentadas por el concejal Emel Rojas, se han registrado 1.194 accidentes en el componente troncal y 10.370 en el zonal. En ese mismo periodo, el número de fallas mecánicas asciende a 755 en el sistema troncal y 284.606 en el zonal. En cuanto a víctimas, las cifras dan cuenta de 5.185 lesionados y 142 muertos.

Ahora, en lo que respecta a temas financieros, el sistema presenta un déficit en el sistema troncal de $46.000 millones y en el sistema zonal de $548.000 millones, para un total de $ 594.000 millones.

La gerente de TransMilenio, María Consuelo Araújo, aseguró que el proceso licitatorio pretende elaborar un nuevo esquema o modelo de negocio que consiste en que la empresa TransMilenio suscriba un contrato de previsión de flota con un proveedor y un contrato de operación y mantenimiento de flota y patio talleres con un operador.

Según Araújo, los beneficios se traducen en que este modelo va a permitir: garantizar la disponibilidad de flota en el sistema (independientemente de la continuidad de un operador específico); posibilitar una transición adecuada entre operadores actuales y futuros al finalizar los contratos de concesión; asegurar tecnologías amigables con el medio ambiente y optimizar y mejorar las frecuencias de las rutas.

Con la nueva flota, que requerirá 1,6 billones de pesos y 6 billones por costos de operación, mantenimiento y patio talleres, saldrán de operación 1.162 buses (1.152 articulados y 10 biarticulados) para darle paso a 1.383 buses nuevos (458 articulados y 925 biarticulados). Es así como, entre otros, el proceso licitatorio busca reducir el 57,3% de las emisiones de material particulado, cambiando las tipologías y permitiendo el incremento en la cantidad de flota.

La discusión en el Concejo se centró en dos puntos principales: el nuevo modelo de negocio y la tecnología de la nueva flota de buses.

Respecto al primer punto, el concejal Manuel Sarmiento reiteró que serán dos contratos de concesión: el primero, para los conglomerados que adquieran y pongan a disposición la flota de buses y el segundo, para los que operen la flota y los patios. Ante esta situación, el concejal advirtió que habrá tres consecuencias: un sistema más costoso, una operación más compleja y, posiblemente, mayor poder de extorsión de los privados.

Según el cabildante, el nuevo modelo es inequitativo en cuanto es el Distrito quien construye y se hace cargo de la infraestructura mientras que a los operadores, vía tarifa o recursos de presupuesto, se les pagan los buses más el costo de operación. Actualmente, solo se paga una tasa de rentabilidad, mientras que con la estructura de la nueva licitación serían dos tasas de rentabilidad: una, a los concesionarios que pondrían los buses y otra, a los operadores.

Para el concejal Juan Carlos Flórez existe un alto riesgo de monopolio en el proveedor de buses; a un solo operador es posible atribuirle hasta 785 buses biarticulados, es decir, el 56,7% de la flota. Adicionalmente, el concejal manifestó que hay un vacío en la licitación debido a que no es claro cuál es el paso a seguir en caso de que el proveedor no pueda pagar con sus obligaciones. Entonces, el sistema está diseñado para garantizarles el negocio a los operadores y prestamistas sin mejorar la calidad del servicio, aun cuando la calidad se vea cada vez más  afectada. Según estudios, hay 7 pasajeros por metro cuadrado mientras el estándar mundial es de 6 pasajeros por metro cuadrado.

En cuanto a la tecnología de la nueva flota de buses, a pesar de que 200 de los 1.000 puntos serán destinados a los oferentes que incluyan estándares de emisión Euro 6 o superior y que, en la evaluación de las propuestas acopladas, hasta 400 de los 2.000 puntos serán para dichas tecnologías, algunos concejales aseguran que en el proceso se debe prescindir del uso de diésel y avanzar hacia energías limpias.

El concejal José David Castellanos reconoce que la idea de la Administración de incluir Euro 5 como mínimo va a mejorar los niveles de contaminación del aire debido a que la emisión de material particulado se produce en menores cantidades que en las tecnologías Euro 2 y Euro 3.  Sin embargo, asegura que insistir en que la flota siga funcionando a base de diésel es un error.

De acuerdo con un estudio de la Universidad de Columbia, si se revisan los costos de operación, mantenimiento y los costos ambientales de los buses a diésel se encuentra que estos cuestan más del doble que los eléctricos; el rubro que más encarece a los vehículos a diésel es el costo del carbón y el presupuesto destinado al cuidado de la salud. Además, según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), citado por el concejal Celio Nieves, los gases de escape de los motores diésel son cancerígenos y son una de las causas del cáncer de pulmón.

Para el concejal Pedro Javier Santiesteban “hoy los casi 1.400 buses articulados por reemplazar constituyen una amenaza para sus usuarios, dado los niveles de contaminación que producen, siendo una flota que hace años cumplió su vida útil y cuya circulación un día más por las calles de la ciudad es un atentado contra la salud”.

A pesar de que solamente el 9% de la contaminación en Bogotá la causa TransMilenio, un estudio de la Universidad de los Andes, en 2016, sobre inhalación de PM 2.5 (partículas en suspensión menores de 2.5 micras), afirma que el pasajero de TransMilenio es quien inhala una dosis diaria en promedio más alta que los viajeros de otros medios de transporte como motos, vehículo particular y SITP provisional y que los peatones.