Sube costo del pasaje en el transporte público… ¿y la calidad?

Publicado por Bogotá Cómo Vamos enero 25, 2019

Hoy, apenas el 9% de los bogotanos considera que el servicio de Transmilenio ha mejorado en el último año mientras que la satisfacción con éste pasó del 19% al 13%. Respecto al SITP, solo el 13% considera que su servicio ha mejorado y el porcentaje de quienes se sienten satisfechos bajó del 32% al 25%.

Omar Oróstegui Restrepo 

Director Bogotá Cómo Vamos

director@bogotacomovamos.org

El anuncio de una nueva alza en el costo del pasaje de TransMilenio y SITP (la cuarta, en los últimos tres años), a partir de este 2 de febrero, volvió a hacer mella en el sentir ciudadano; buena parte de los bogotanos considera que el aumento del valor tarifario no compensa los problemas de calidad que hoy afronta el servicio, particularmente en materia de infraestructura, capacidad, tiempos y seguridad.

La inconformidad viene creciendo y esto se ve reflejado en nuestras Encuestas de Percepción Ciudadana. En la más reciente, la satisfacción de los capitalinos con el transporte público bajó de manera considerable.

Hoy, apenas el 9% de los bogotanos considera que el servicio de Transmilenio ha mejorado en el último año mientras que la satisfacción con éste pasó del 19% al 13%. Respecto al SITP, solo el 13% considera que su servicio ha mejorado y el porcentaje de quienes se sienten satisfechos bajó del 32% al 25%.

Pero, además, el incremento en los pasajes tiene un efecto en el bolsillo, particularmente en quienes devengan el salario mínimo o menos de éste. Según cifras presentadas por el Grupo SUR de la Universidad de los Andes, entre 2015 y 2018 el incremento del valor del pasaje del transporte público en Bogotá fue del 9% y del salario mínimo, 3% (ver aquí el informe completo).

Aunque la Administración tiene cierta razón al afirmar que el valor tarifario actual no cubre aún el costo del servicio, por lo cual se requiere el aumento, lo cierto es que los ciudadanos demandan, con urgencia, un transporte cálido, seguro, eficiente y cómodo.

El hacinamiento, la congestión, la falta de precisión en los tiempos y frecuencias de algunas rutas, los robos, las ventas ambulantes y la ausencia de nueva y mejor infraestructura están afectando el servicio y llevando a los usuarios a contemplar otros modos de transporte que, en últimas, podrían afectar aún más la movilidad.

Si el aumento tarifario se traduce, en el corto y mediano plazo, en una mejor calidad del servicio en los aspectos mencionados ¡Bienvenido sea!

* Columna de opinión del director publicada en el Diario ADN