El servicio de taxi

Publicado por Bogotá Cómo Vamos octubre 27, 2017

La propuesta de cambiar el taxímetro por una aplicación tiene un potencial más allá de cobrar el servicio: podría ayudar a monitorear la calidad del transporte con indicadores reales de desempeño.

Omar Oróstegui Restrepo 

Director Bogotá Cómo Vamos

director@bogotacomovamos.org

Se estima que en Bogotá circulan 50.515 taxis y que hay alrededor de 68.000 conductores. Este servicio de transporte lo utiliza, principalmente,  el 4% de la población, siendo los estratos 5 y 6 los que demandan cerca de la mitad de los viajes.

Se han planteado diferentes estrategias para mejorar el servicio, desde limitar los cupos disponibles y crear incentivos para reducir accidentalidad, hasta incorporar nuevas tecnologías, como tabletas y aplicaciones especializadas, que remplacen a los antiguos taxímetros.

El mercado del transporte público colectivo es muy complejo, dado que allí convergen dueños de empresas, propietarios de carros, conductores y, por supuesto, los usuarios. Las respuestas deben ser integrales y entender el papel que cada uno juega.

Hoy, la ciudad cuenta con 56 empresas de taxi y solo 2 concentran el 54% del mercado. Cada empresa cobra una mensualidad a sus afiliados, tramita las tarjetas de operación y recibe las quejas de los usuarios. También, tiene una relación directa con los propietarios y conductores.

Estos últimos son quienes se han visto afectados por las nuevas dinámicas que ha tomado el mercado con la incursión de servicios prestados por otras plataformas tecnológicas, como Uber y Cabify, hecho que afecta sus ingresos pues deben cumplir con la cuota diaria, trabajar largas jornadas y cubrir los gastos de combustible, aseo del vehículo y el plan de datos de su teléfono celular, ya que el radio teléfono paso a un segundo plano.

Por el lado de los usuarios, tan solo el 46% afirma sentirse satisfecho con este medio de transporte.

La realidad del transporte colectivo está cambiando. Gracias a las nuevas tecnologías, hoy logramos conocer las condiciones del tráfico en tiempo real y los usuarios se adaptan rápidamente a esto.

La propuesta de cambiar el taxímetro por una aplicación es interesante y tiene un potencial más allá de cobrar el servicio, pues podría ayudar a monitorear la calidad con indicadores de desempeño en donde usuarios y conductores sean tenidos en cuenta.

* Columna de opinión del director publicada en el Diario ADN