Mujeres, más críticas con la calidad de vida en la ciudad

Publicado por Bogotá Cómo Vamos noviembre 23, 2018

Las mujeres son menos optimistas sobre cómo va Bogotá, se sienten poco orgullosas de su ciudad y están menos satisfechas con ésta como un lugar para vivir. También se sienten más inseguras, califican peor el espacio público y muestran mayor insatisfacción con el medio ambiente en la capital.

Omar Oróstegui Restrepo 

Director Bogotá Cómo Vamos

director@bogotacomovamos.org

Las mujeres son menos optimistas sobre cómo va Bogotá, se sienten poco orgullosas de su ciudad y están menos satisfechas con ésta como un lugar para vivir. También se sienten más inseguras, califican peor el espacio público y muestran mayor insatisfacción con el medio ambiente en la capital.

Este es el panorama que nos muestra la más reciente Encuesta de Percepción Ciudadana que realiza, anualmente, el programa Bogotá Cómo Vamos –que este año cumplió dos décadas midiendo la opinión de los capitalinos- y que nos brinda una radiografía poco alentadora sobre cómo se relacionan las mujeres con la ciudad. En general, son mucho más críticas que los hombres en diversos aspectos de su calidad de vida.

Hoy, el 71% de ellas cree que las cosas van por mal camino en la ciudad y un 29%, por buen camino. En el caso de los hombres, el 61% cree que las cosas van por mal camino y el 39%, por buen camino. También son más críticas con Bogotá como una ciudad para vivir: el 43% de ellas manifiestan sentirse satisfechas en comparación con el 51% de los hombres.

Aunque son menos las mujeres que consideran que la situación económica de su hogar ha empeorado (31%) en comparación con los hombres (35%), las razones que aducen para dicho deterioro tienen un mayor peso en esta percepción respecto a lo que ellos opinan. Para el 38% de ellas y el 18% de los hombres, el hecho de que uno o más miembros de la familia hayan perdido su empleo incide fuertemente en el deterioro de la situación económica del hogar.

En segundo lugar, desde la percepción femenina, aparece el costo de la alimentación: así lo afirman el 32% de las mujeres y el 24% de los hombres. Otra razón relacionada con el deterioro de la situación económica en el hogar es el costo del transporte: así lo expresa el 23% de las mujeres y el 15% de los hombres.

Sin embargo, las mujeres califican mejor el servicio de educación y salud: el 72% se sienten satisfechas con la educación que reciben sus hijos frente al 63% de los hombres y el 49% con el servicio de salud que recibieron durante el último, en comparación con el 39% de los hombres.

Tal vez, el aspecto que más preocupa es la sensación de inseguridad que manifiestan las mujeres: el 37% se sienten inseguras en el barrio frente al 30% de los hombres y en la ciudad, el 61% de ellas se sienten inseguras en comparación con el 53% de los hombres. Ellas, en particular, utilizan más TransMilenio y SITP y caminan más la ciudad que los hombres.

Sin embargo, éstos son, en mayor proporción, víctimas de algún delito (el 35% lo manifiesta) en comparación con las mujeres (el 30% de ellas afirma haber sido víctima).

De otro lado, el 39% de las mujeres se sienten insatisfechas con el espacio público disponible en la ciudad frente al 33% de los hombres.

Así las cosas, es necesario escuchar y entender qué expresan las mujeres de la ciudad; qué es lo que más le genera inconformidad; cómo se están relacionando con su espacio público, su servicio de transporte, su oferta institucional. Todo ello permitirá crear estrategias e intervenciones de política pública destinadas a garantizarles una mejor calidad de vida en Bogotá.

* Columna de opinión del director publicada en el Diario ADN