Los evasores de TransMilenio

Publicado por Bogotá Cómo Vamos septiembre 28, 2018

El problema no es solo un asunto de cultura ciudadana. Aunque hay que fortalecer las campañas cívicas alrededor de la honestidad, el respeto y el cuidado de TransMilenio, también es importante continuar aplicando sanciones pedagógicas, reforzar la presencia policial en las estaciones y, sin duda, algo crucial: mejorar la calidad del servicio y la infraestructura del sistema en general.

Omar Oróstegui Restrepo 

Director Bogotá Cómo Vamos

director@bogotacomovamos.org

Vergüenza. Frustración. Eso es lo que genera el comportamiento de los llamados ‘colados’ de TransMilenio quienes diariamente, y con total descaro, ingresan al sistema forzando puertas y saltando torniquetes para evadir el pago de la tarifa.

Es momento de llamarlos como son: evasores; hoy, su comportamiento no solo abre una enorme grieta financiera al transporte público sino que afecta el bienestar de los usuarios que sí hacen un buen uso del sistema.

El alto flujo de pasajeros y la congestión en las estaciones favorece el incremento de los evasores. Los portales y estaciones donde estos son más frecuentes: portales Norte, Américas, Tunal y 20 de Julio, así como en las estaciones Flores, Calle 72, Bicentenario, Calle 63, Avenida Jiménez, Molinos, Banderas, Patio Bonito, Santa Lucía, Parque y Pradera.

Según la encuesta de percepción sobre la calidad del sistema de transporte público de la Cámara de Comercio de Bogotá, 8 de cada 10 personas que utilizan TransMilenio manifiestan haberse colado y la razón principal que aducen (el 59%) es el costo de la tarifa. Un 31% dice ‘colarse’ por su inconformidad con la calidad del servicio.

Hoy, no existen cifras oficiales sobre la dimensión del problema, por lo cual es necesario contar con información detallada acerca de cómo se comporta la evasión, puntualmente en TransMilenio. Sin embargo, según datos de la Policía, cada día alrededor de 41 personas son multadas por no pagar su pasaje.

El problema no es solo un asunto de cultura ciudadana. Aunque hay que fortalecer las campañas cívicas alrededor de la honestidad, el respeto y el cuidado de TransMilenio, también es importante continuar aplicando sanciones pedagógicas (como la limpieza de estaciones), reforzar la presencia policial en las estaciones y, sin duda, algo crucial: mejorar la calidad del servicio y la infraestructura del sistema en general.

* Columna de opinión del director publicada en el Diario ADN