Invertir en educación científica

Publicado por Bogotá Cómo Vamos noviembre 2, 2017

Un proyecto de acuerdo, que cursa trámite en el Concejo, busca que la Administración Distrital participe en la Corporación Maloka y obtenga un voto preferente al interior de su junta directiva, lo cual se traduciría en aportes económicos directos y permanentes.

Omar Oróstegui Restrepo 

Director Bogotá Cómo Vamos

director@bogotacomovamos.org

El conocimiento científico es motor esencial del desarrollo económico y social de un país. Por eso, invertir en ciencia, tecnología e innovación siempre será una ganancia y una apuesta segura de crecimiento productivo.

De allí que resulte apremiante fortalecer e impulsar todas aquellas iniciativas que acerquen la ciencia a los ciudadanos. La crisis financiera que hoy atraviesa Maloka, corporación que lleva cerca de dos décadas liderando la apropiación social de la ciencia en Colombia, vuelve a poner sobre el tapete la importancia de unir esfuerzos públicos y privados para apoyar la difusión científica.

Un proyecto de acuerdo, que cursa trámite en el Concejo, busca que la Administración Distrital participe en la Corporación Maloka y obtenga un voto preferente al interior de su junta directiva, lo cual se traduciría en aportes económicos directos y permanentes.

Más allá del malestar que ha suscitado en algunos la iniciativa –dicen los críticos que el Distrito no puede inyectar recursos a una entidad quebrada y sobre cuya situación financiera no es responsable-, el debate debe centrarse en la necesidad de apostarle a la educación científica. Y el financiamiento estatal es clave para darle impulso y continuidad a la apropiación de la ciencia.

En estos 19 años, Maloka ha tenido más de 20 millones de visitas, ha formado a 20.000 docentes sobre innovación en el aula y por sus clubes de ciencia y tecnología han pasado más de 30.000 niños y niñas. Además, es un ícono turístico de Bogotá.

Es hora de que la ciudad y el país, que invierte menos del 1% de su PIB en actividades de ciencia, tecnología e innovación, vuelvan su mirada sobre este centro interactivo, que ha propiciado la participación ciudadana en el quehacer científico de manera creativa y lúdica.

* Columna de opinión del director publicada en el Diario ADN