Inseguridad y rentas ilegales

Publicado por Bogotá Cómo Vamos septiembre 11, 2019

El mercado negro de artículos robados alienta rentas ilegales. De acuerdo con los expertos, los esfuerzos deben concentrarse en la reducción del hurto a personas, delito que afecta seriamente la calidad de vida en la ciudad.

Omar Oróstegui Restrepo 

Director Bogotá Cómo Vamos

director@bogotacomovamos.org

A pesar de la reducción histórica de la tasa de homicidios en Bogotá, vemos con preocupación las distintas formas de violencia con las cuales se están cometiendo hechos delincuenciales y criminales en la ciudad.

El creciente uso del arma blanca en los homicidios (subió 13% respecto a 2014), el hallazgo de cuerpos desmembrados (6 en lo corrido del año), el uso de armas de largo alcance –particularmente en delitos cometidos por crimen organizado- y las confrontaciones directas de los delincuentes a la Policía, en vía pública y a plena luz del día, representan un enorme desafío en términos de gestión policial y eficiencia judicial.

Si bien algunos hechos de violencia pueden desprenderse de las dinámicas propias de la economía ilegal, no puede concluirse que todas las estructuras criminales están asociadas al narcotráfico, como comúnmente sucede en ciudades como Cali y Medellín, pues la capital del país responde a otras lógicas criminales.

El mercado negro de artículos robados alienta rentas ilegales. De acuerdo con los expertos, los esfuerzos deben concentrarse en la reducción del hurto a personas, delito que afecta seriamente la calidad de vida en la ciudad. Durante el primer semestre de 2019 se registraron 58.092 hurtos a personas, un 17% más con respecto al mismo periodo del año anterior (49.540).

El 35% de los robos en Bogotá sucedió bajo la modalidad de atraco, donde predominó el uso de violencia o intimidación. En el caso particular del transporte público, 5 de cada 10 hurtos dentro de los buses del SITP ocurrieron bajo esta modalidad, al igual que 2 de cada 10 hurtos en TransMilenio.

Es prioritario mejorar las intervenciones en la cadena criminal (receptación, comercialización y venta en mercados ilegales de artículos robados), fortalecer la gestión e investigación policial, fortalecer el proceso judicial y mantener el control al porte de armas blancas.

* Columna de opinión del director publicada en el diario ADN