El modelo de basuras

Publicado por Bogotá Cómo Vamos febrero 9, 2018

Aunque el nuevo esquema de aseo en la ciudad tiene cambios positivos, estos pueden quedarse cortos si no hacen parte de una política pública de recolección y reciclaje de residuos para Bogotá.

Omar Oróstegui Restrepo 

Director Bogotá Cómo Vamos

director@bogotacomovamos.org

En los últimos días, más de la mitad de la ciudad ha tenido que enfrentar el problema de la falta de recolección de basuras como consecuencia del paro de actividades de los trabajadores de la empresa pública Aguas de Bogotá, que no pudo participar en la licitación para prestar el servicio de aseo en los próximos 8 años, por no cumplir con todos los requisitos. Esta situación generó incertidumbre en algunos trabajadores e insatisfacción en otros frente a las nuevas alternativas de contratación.

La acumulación de basuras en las calles afecta la calidad de vida de los bogotanos por los riesgos asociados a la salud, la calidad del aire por el incremento de quemas y la convivencia con el entorno. La Administración ha desarrollado un plan de mitigación de dichos impactos, no obstante, hay otros temas que también requerirán especial atención, en el corto plazo, mientras se implementa en su totalidad el nuevo esquema de aseo.

Por un lado, hacer que funcione la incorporación de los recicladores en el modelo y todo lo relacionado con el aprovechamiento de materiales como vidrio, papel, metal, plástico; aquí es fundamental fortalecer la separación en la fuente. Sin embargo, no todos reciclan y aquellos que lo hacen (cerca del 33%) no están seguros si lo hacen de manera adecuada. Por otro lado, está la ubicación de más de 9.000 contenedores para la disposición de material reciclable: un reto es definir los lineamientos técnicos para la selección de los sitios donde se les ubicará en zonas residenciales, sin olvidar la gestión social que debe acompañar el proceso.

Vale mencionar otros cambios positivos del nuevo modelo: camiones menos contaminantes, cuidado de puentes, grafitis y recolección de llantas; canecas exclusivas para fumadores y excrementos de mascotas y una reducción estimada de la tarifa en un 10%, en promedio.  En el fondo, estos cambios se pueden quedar cortos si no hacen parte de una política pública de recolección y reciclaje de residuos en la ciudad.

* Columna de opinión del director publicada en el Diario ADN