Costo pasaje vs. Calidad

Publicado por Bogotá Cómo Vamos enero 19, 2018

Aumentar las tarifas del transporte público sin elevar la calidad podría desestimular su uso. Según la Encuesta de Percepción Ciudadana, solo 1 de cada 10 bogotanos considera que Transmilenio ha mejorado en el último año.

Omar Oróstegui Restrepo 

Director Bogotá Cómo Vamos

director@bogotacomovamos.org

Un borrador de decreto que sube en $100 las tarifas de Transmilenio y SITP ha generado inquietudes entre los ciudadanos, particularmente por su inconformidad con la calidad del servicio que hoy presta el sistema y cuyo valor actual no se traducido en mejoras.

En nuestra más reciente Encuesta de Percepción Ciudadana, apenas 1 de cada 10 bogotanos considera que Transmilenio ha mejorado en el último año y solo el 19% de quienes lo usan como principal medio de transporte se sienten satisfechos con él.

Por otro lado, quienes se movilizan en SITP solicitan una mayor frecuencia de buses, reducir la inseguridad y ampliar la cobertura geográfica de sus rutas. El costo del pasaje no es su mayor preocupación, por lo cual, un alza vinculada a mejoras significativas tendría, sin duda, una mejor aceptación.

Para motivar a los bogotanos a dejar su carro particular y tomar el transporte público se requieren dos cosas: una, volver atractivo este servicio (flota renovada, uso de tecnologías limpias, mayor frecuencia de buses, nuevas rutas, estaciones más amplias en ciertos tramos y conductores prudentes y respetuosos); dos, brindar mayor seguridad en el sistema y tomar decisiones frente a las ventas ambulantes dentro del mismo.

Aumentar las tarifas del transporte público sin elevar la calidad podría desestimular su uso y favorecer, incluso, mayores desplazamientos en moto, cuyo parque automotor pasó de 205.585 en 2010 a 459.761 en 2016. Y esto, tristemente, se ha reflejado en mayor accidentalidad vial.

Por último, hay que tener en cuenta que un aumento en los precios del transporte afecta, en particular, a los bogotanos más pobres. Es importante, entonces, continuar con los subsidios y asignarlos realmente a quienes son más vulnerables.

* Columna de opinión del director publicada en el Diario ADN