Aplicaciones para la movilidad

Publicado por Bogotá Cómo Vamos febrero 4, 2019

Es fundamental reflexionar sobre su aporte al desarrollo de la ciudad y los desafíos que tienen en la planeación urbana, especialmente en relación con la infraestructura vial y sus efectos en la congestión vehicular. En temas legales, esta revolución tecnológica nos muestra la necesidad de actualizar la legislación y de analizar con detalle qué se puede regular y cuáles opciones, definitivamente, no pueden operar.

Omar Oróstegui Restrepo 

Director Bogotá Cómo Vamos

director@bogotacomovamos.org

La revolución digital y las nuevas plataformas tecnológicas han encontrado en nuestras necesidades de movilidad y transporte una oportunidad de mercado para ofrecer diferentes tipos de servicios. Estas aplicaciones están trasformando la manera en que nos movemos por la ciudad, donde la opción de vehículo privado, compartido o en alquiler viene creciendo en popularidad.

Aunque 6 de cada 10 bogotanos utilicemos el transporte público como nuestro principal medio de transporte, no significa que no contemplemos el uso de estas aplicaciones, pues de uno u otro modo la tecnología y la innovación digital afectan nuestras decisiones para desplazarnos por la ciudad, donde muchas veces optamos por comodidad y tiempo, más allá del costo.

Así como se evidencian beneficios, también hay inconvenientes con ellas. En temas legales, esta revolución nos muestra la necesidad de actualizar la legislación y de analizar con detalle qué se puede regular y cuáles opciones, definitivamente, no puede operar. Así mimo, qué obligaciones tributarias se deben contemplar y qué normas laborales hay que aplicar y cómo reglamentar la tarifa y el pago por usufructo del espacio público con fines comerciales. Lo anterior, en particular, para el caso de bicicletas y patinetas eléctricas.

Es fundamental reflexionar sobre su aporte al desarrollo de la ciudad y los desafíos que tiene en la planeación urbana, especialmente en relación con la infraestructura vial y sus efectos en la congestión vehicular, debido a que la gente puede comprar más vehículos (carro y moto) movidos por el solo interés de vincularlos a la oferta de servicios que ofrecen estas plataformas. En su momento esto se vio con las camionetas de placa blanca.

El debate no es exclusivo de Bogotá. La mayoría de ciudades del mundo lo están viviendo, solo que aquí tenemos una oferta adicional, aún no reglamentada, en materia de movilidad: los bicitaxis. Si bien no funcionan bajo el modelo digital, su operación representa un desafío legal desde hace varios años.

¡El tema no da espera!

* Columna de opinión del director publicada en el Diario ADN